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Durante el pasado fin de semana, la Hermandad Sacramental de Santiago Apóstol vivió con especial intensidad la celebración del devoto besamanos y la Solemnísima Función Principal de Instituto, que anualmente tiene lugar en el Domingo de Laetare en honor a Nuestra Señora de la Soledad.

Los actos comenzaron en la jornada del sábado 14 de marzo, cuando tuvo lugar ante la Santísima Virgen el ya tradicional acto de oración que organiza la juventud de la Hermandad, centrado en el rezo del Santo Rosario. Los jóvenes elevaron sus plegarias a la Virgen de Castilleja, en un ambiente de recogimiento y fervor.

Posteriormente, tras la misa parroquial, tuvo lugar el XXXVII Pregón de la Semana Santa de Castilleja de la Cuesta, pronunciado por el hermano don Juan Prieto Gordillo, quien ofreció una sentida y muy aplaudida exaltación.

Ya en la jornada dominical, desde primeras horas de la mañana, la Banda de Cornetas y Tambores "Santísimo Cristo de los Remedios", perteneciente a nuestra corporación, recorrió las calles de la localidad en un alegre pasacalles, anunciando la celebración de este día tan señalado para la Hermandad.

A las 12:30 horas daba comienzo la Solemnísima Función Principal de Instituto, presidida por el Rvdo. Padre, N.H.D. Alfonso José Filiberto del Castillo, párroco y director espiritual de la Hermandad. La celebración contó con el acompañamiento musical del coro litúrgico de la corporación, enriquecido con la intervención de violines y otros instrumentos, lo que contribuyó a realzar la solemnidad del acto.

El acto contó con la presencia de la Excma. Sra. Alcaldesa-Presidenta de Castilleja de la Cuesta y de la Corporación Municipal, así como del Excmo. Sr. General D. Rafael Saiz Quevedo, acompañado por el Sargento Primero, Comandante de Puesto, y agentes de la Guardia Civil. Igualmente, asistieron diversas hermandades y colectivos, entre ellos la Hermandad Sacramental de la Inmaculada Concepción de Castilleja de la Cuesta, la Asociación Parroquial de Fieles de Nuestra Señora de Guía, el Apostolado de la Oración, Cáritas Parroquial, Madres Irlandesas, la Hermandad de la Vera-Cruz de Salteras, la Hermandad Sacramental del Gran Poder de Camas y la Hermandad de Nuestra Señora del Sol de Sevilla.

Durante el ofertorio, se vivió uno de los momentos más emotivos de la jornada con el homenaje rendido a la Guardia Civil. En este contexto, el sargento primero N.H.D. Rafael Moreno Fernández, destinado en nuestra localidad, realizó a título personal la ofrenda de la Cruz de Plata al Mérito de la Guardia Civil a Nuestra Señora de la Soledad, en un gesto que simboliza los estrechos lazos de unión entre ambas instituciones. La Hermandad expresó públicamente su agradecimiento por esta donación, así como por la constante entrega y servicio del cuerpo.

Al término de la Sagrada Eucaristía, la Hermandad llevó a cabo un homenaje póstumo a N.H.D. Manuel Porrúa Casas, a quien se le concedió el Escudo de Oro de la Hermandad en reconocimiento a su compromiso y dedicación a lo largo de los años. El Hermano Mayor hizo entrega del diploma acreditativo a sus familiares, representados por N.H.D. Juan María Porrúa Casas. Asimismo, se depositó una ofrenda floral en el lugar donde reposan sus restos, como muestra de permanente gratitud y recuerdo hacia quien tanto contribuyó al engrandecimiento del patrimonio de la Hermandad, y especialmente en lo relativo al ajuar de la Virgen de la Soledad.

Durante la celebración del almuerzo de Hermandad, que tuvo lugar en el restaurante La Resolana, en Salteras, se rindió un motivo homenaje a nuestro hermano don Alfonso Chaves Gutiérrez por su labor desinteresada y participación para con nuestra Hermandad.

Como colofón a esta jornada, tuvo lugar un concierto ofrecido por la Banda de Música Santa Ana, de la localidad sevillana de Dos Hermanas, poniendo el broche musical a un día cargado de emoción y devoción.

En el marco de estos cultos, Nuestra Señora de la Soledad permaneció expuesta en devoto besamanos en el presbiterio de la Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol. Para la ocasión, la priostía dispuso un montaje de corte clásico, situando a la Santísima Virgen a los pies del presbiterio, con una escalinata ascendente hacia el trono que simboliza el empíreo de Dios, presidido por el anagrama de María. El conjunto ofrecía una estampa de gran solemnidad y profunda significación devocional.

El exorno floral, compuesto por rosas, rosas de pitiminí, longiflorum, astromelias, alhelíes, estrancias y durillo, presentaba una armoniosa combinación de tonos blancos y verdes, aportando sobriedad y elegancia al conjunto.

La Santísima Virgen lucía para la ocasión el manto de terciopelo negro realizado por las Hermanas Antúnez en 1889, la toca de sobremanto del taller de Elena Caro —según diseño de Alfonso Chaves en la década de 1960— y la saya de terciopelo rojo bordada en oro, también del citado taller y diseñada por Juan Oliver en 1952. Coronaba sus sienes la conocida corona “Grandiosa”, símbolo de su realeza, completando su ajuar con diversas piezas de joyería de alto valor devocional y artístico.

La Hermandad vivió un intenso fin de semana en torno a su Amantísima Titular, reafirmando la profunda devoción que el pueblo de Castilleja de la Cuesta profesa a su Virgen, Nuestra Señora de la Soledad.

TEXTO: Gregorio Quesada.

FOTO: Ángela Ramírez.